

Tengo 48 años y soy el actual campeón mundial de motos acuáticas. El año pasado incursioné en los autos y me preparo para correr la Baja Inka con miras al Dakar 2018.
Las aspiraciones de Aníbal Aliaga traspasaron el mar. El campeón mundial y sudamericano de motos acuáticas está dispuesto a afrontar un nuevo reto, pero esta vez en las dunas. Ya confirmó su participación en la Baja Inka y Rally Dakar 2018.
¿Cómo se dio el cambio de las motos acuáticas a los autos?
Tuve contacto con el equipo de Dakar, Polaris, por pura casualidad. Fui a probar una cuatrimoto y me llevaron a probar un auto UTV. Vino el campeón mundial de UTV, un portugués traído por Polaris para darnos una clínica deportiva. El tipo nos enseñó varias mañas y eso, sumado a la preparación, nos animó a ir el año pasado a Baja Inka. Ahí tuvimos problemas técnicos, pero lo hicimos bien.
¿Por qué dejar las motos?
Como Aníbal Aliaga ya no tengo mayor aspiración en motos acuáticas. Todos queremos ganar todo, pero hay limitaciones físicas; si no, no habría prototipos para cada deporte. Yo comencé tarde, a los 31 años, porque tuve el dinero suficiente para comprarme una moto.
¿Qué te animó a correr el Dakar?
La buena actuación en Baja Inka, sumado a que el Dakar vuelva al Perú, hizo que Polaris abriera los ojos. Hablaron con Polaris internacional para que nos acepte en el equipo. Este a su vez habló con Xtreme+ (equipo francés) y me aceptó. Estoy en categoria UTV.
¿Ser campeón mundial de motos acuáticas ayudó a que apostaran por ti?
Sin duda alguna. Para ASO (organizador del Dakar) lo importante es el perfil y ser deportista destacado. Ser campeón mundial hizo que pueda estar en Dakar.
¿Hoy tienes mayor apoyo?
Ahora tengo auspicios que jamás pensé tener luego de 16 años de deportista. Inscribirse al Dakar no es fácil, tengo la aprobación de ASO y un gran copiloto como Juan Pedro Cilloniz. Todos los que hoy son mis auspiciadores me los dio Dakar. Solo estoy arrastrando uno de las motos acuáticas.
¿Es más difícil correr autos?
El mar es muy complicado, es por eso que cuando salimos a competir afuera es mucho más fácil. Quisiera no equivocarme, pero creo que lo peor ya lo pasé en el deporte que hice. Ahora estar 14 días en un auto bajo temperaturas de 40 grados, a -2, hay que tener resistencia. Supongo que mi sangre huancaína ayudará (risas).
¿Volverás a las motos?
En motos acuáticas ya lo gané todo, pero hay un lazo muy fuerte. Sigo siendo presidente de la Confederación Sudamericana, pero ya no quiero mojarme. Participaré en el Sudamericano en Argentina, ¿el Mundial? Vamos a ver qué pasa. No tengo trayectoria en automovilismo y no puedo ser tan traidor con mi deporte.
¿Iniciaste la preparación para Baja Inka y Dakar?
La verdad es que mi preparación principalmente consiste en buscar auspicios. Nos preparamos para Baka Inka (1 y 2 de abril), que es la preparación para el Dakar. Hoy entrenamos día a día en el Sarapampa.
¿Cuáles serán los beneficios de estar en un Dakar?
Esto no es un negocio, es un reto. Espero que el próximo año, si me va bien, salga gratis (risas). Xtreme+ nos da la opción de correr en Marruecos para probar el carro, pero tenemos que costear los pasajes.
Fuente: Milagros Crisanto, diario La Republica